lunes, 14 de enero de 2008

Acer, creciendo juntos





Ese árbol lo amo. Estaré el día menos pensado en cualquier lugar, quizás tratando siempre de estar mejor, pero me recordaré de él, y soñaré. Su corteza tan lisa en las ramas jóvenes, sus brotes basales, su media sombra. Su aguante ante los intentos arboricidas o el calor de un asado. Quien imaginaría su origen guacho en mi jardín y su destino de adopción en un patio llenándose de hermosura. Tormenta fuerte sufriéndola desde la ventana, la copa valiente castigando la gramilla y el temor en el alma femenina del sonido al quebrarse el fino fuste. Pero nunca pasó, si los años y los anillos, el tamaño y fortaleza, los nidos y palomas, la protección y la sombra. La corteza rugosa, ya no es un guacho. Quien se imagina ese árbol sin su patio, sin su casa, sin su dueña. A ese árbol lo amaré por siempre.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy , lo primero que hago al levantarme es mirar el Acer y en nogal.El viento de anoche parecía querer arrancar de cuajo, todo.Pero no , alli siguen , tranquilos. Y del Acer ni hablar, él tiene echadas sus raíces bien profundas, albergando tantas cosas en sus ramas, pájaros, miradas, palabras. Que real todo lo que dices de él, con él creció una historia de amor, profunda,historia de vidas compartidas,muchas cosas que él guarda entre sus hojas. Y es tan "hermoso" que deja pasar el sol entre sus ramas, para que siga habiendo vida debajo suyo, que los chicos disfruten de sus vivencias,que pueda leer un libro tranquila, jamás permitiria que nadie lo toque. Lo amo.

Anónimo dijo...

Varios hemos "crecido" juntos al Acer,si hablara!!!!!!! si contara lo que escucha y lo que ve!!!! Es el dueño , que se impone nada más que con su presencia, porque es simple , leal, compañero silencioso, siempre abierto a todo.Y todo empezó con una pequeña plantita de regalo. Gracias !!!!!!

Anónimo dijo...

Sonaste Hermano. Hoy no te ví, supongo que ni tus raíces quedaron. Estabas mayorcito ya, por cumplir 21 o 22 años. Estas acciones y circunstancias, tienen que ver con las tenencias, con la hipocresía, con los sentimientos y también por qué no, con la estupidéz. Una pérdida más, pero eso no importa tanto. El lomo dá para todo a esta altura, son más importantes los proyectos que siguen y doblegan la apuesta. De todas formas no tenían ningún derecho. Aunque sea, de la carnicería poder tener tu fuste que sirva para aunar almas, con algún objeto útil hecho a mano. Me las hubiera arreglado para inventar algo. Hasta la vista