
Nunca imaginé a la Negra "viejita", pero allí está, siempre igual, con algunos achaques nuevos, nada más. Y desde hace mucho, por fin viéndola siempre en el mismo lugar. Después de tantas vueltas, de aquí para allá con domicilio aparente. Siempre ayudando a los hijos, luego a los nietos, ahora a los biznietos. Que aguante la negra, pero quizá ella lo decidió, no tenía porque. Solo es así. Solo la quiero así, no tengo ningún reproche. Cómo podría?, la comida aroma como hace 50 años, sus tortas cada vez más ricas, la ropa bien arreglada, eso si, siempre con hilachas colgando. Y ella que es lo que quiere? no lo sé bien, pero si lo que le hace bien; vernos con buena cara, con pocos problemas, tratando de superarlos, con buenas compañías, con trabajo, bien económicamente, y que no nos parezcamos mucho a las partes negativas de Cacho. Sarna con gusto no pica; sé que le gusta mucho salir, viajar, donde la llevás ella va. Solo decirle para que volee la patita y suba al vehículo. Después se cansa como nadie, pero ya pasó, le gustó. Siempre recuerdo Aluminé, en viaje para visitar a Tita, la hija que no tubo quizás; la bajada de rahue interminable, la noche, el ripio, el destino empredecible; pero en el fondo confiando. Ella agradecida, como diciendo, "cuanto debo?", dificil tarea, ser mamá desde hace 56 años, en condiciones bastante precarias e inestables.
