lunes, 5 de mayo de 2008

Mis hermanos y yo

Roberto y Oscar; 10 de marzo y 03 de julio fechas grabadas. Igual que 20 de noviembre y 18 de mayo, mis viejos; también 10 de noviembre, 27 de mayo y 17 de setiembre mis hijos. Y 17 de julio. Cosas que maneja el cerebro, mandado por el corazón sin dudas.


Seguro se mezclan todas las cosas, los sentimientos, las espectativas, los entendimientos. Los tres siempre esperando a Cacho, durante la adolescencia. Pero creyendo, confiando, esperando para festejar tranquilos y hacer proyectos. Pero se crece rápido, el tiempo pasa fuerte, implacable; nos desparramamos en el 72/73; la ilusión duró poco, de algo bien hecho aparentemente y terminado muy mal. Henderson. Hoy lo veo como el comienzo del final anunciado. No podría haber sido de otra forma, porque no dependía de nosotros. No fuimos independientes, no nos enseñaron, no fuimos capaces. Lo que vino son detalles, nos vinimos a estudiar a la pampa, delirando con proyectos sin darnos cuenta que nunca se haría nada, solo esperar porque el banco daba más. La mil cincuenta, los bonex 89, el corralito, mejor ni hablar. Arrasaron con todo, no quedó nada en pié. Lo positivo: salvarse del corralito, porque ya no había nada.


Cosas que hay que tragarse, ahora ya es muy tarde. Como dice el tango, lo que más bronca me da, es haber sido tan gil... chan chan. Lo único positivo, terminar la carrera, me sirvió para encontrar trabajo sin gusto como docente.

No hay comentarios: