Una de las tantas travesías que hemos hecho desde el corral de enrique zabala, el cañaveral, desde el eucalipto solitario de pablito fuentes, y la loma que domina con pichones de colmenas, desde el río y el puente de la puntilla. Como cambia el panorama, el paisaje, el horizonte. Casi sesenta leguas, ruta 10, hasta la nacional 35; interminable, monótona? No. Camino de la puntilla, cuatro leguas, saliendo de los alpatacos, las jarillas, los jumes, matorros, atamisques, la pichana, las canteras de pablito, los chañar brea. Todos preparados para el invierno del 2008. Y las perdices copetonas de a decenas prendidas en las semillas del corral. El ripio interminable, cerruchado metro a metro, y a los costados cunetas de guadales, transición de jarillas, tamarindos, alpatacos, chañares y esbeltos algarrobos. Esto, con matices hasta cruzar los dos brazos y puentes del salado, pocas leguas hacia el este.
Luego lentamente, se pasa de chañares, chilladoras, amarillos tamariscos, a los médanos fijos de pajonales y grises, centaureos olivillos. Hasta mas allá de emilio mitre y la pastoril, donde comienzan a aparecer algarrobos y caldenes, jarillas y sombras de toro, chilladoras y alpatacos otra vez. El paisaje entretiene, la flora es la descripta, cambia el porte de caldenes cercanos a victorica y luan toro. Cipreses, pinos, eucaliptos en la banquina, se doblegan en cada viento fuerte, y se mutilan. La quemazón entristece, pero alegran las cuadrillas de avestruces, en las picadas perimetrales, el salto relámpago de algún ciervo o el potente paso de los chanchos cruzando el asfalto.
Paisaje y viaje monótono? no lo he visto. !!
Pocas leguas para la 35 y cantidad de potreros limpios, con maices, girasoles, soja, para cosecha. Rastrojos de maiz o ya los verdeos de invierno entreteniendo a la hacienda.
5 comentarios:
El paisaje, como un hijo, es tan lindo como el amor con que se lo inviste. Este paisaje tuyo no tiene que ver con el mío, el de mi niñez. Pero se lo lee muy hermoso. Debe ser tu cariño.
Un gusto leer tus cosas renegado.
Querido renegao...tu descripción me lleva a estar frente a la descripción de tu paisaje. Yo soy docente de la agrotécnica del suroeste pampeano a orillas del colorado, de la barda sembrada de alpataco, jarilla, vidrieras y demás hierbas. Leyendo tus cosas me recuerdan las clases en la facu con bety y el querido Cano (mis profes de ecología), gracias por trasladarme a un hermoso recuerdo.
La Pampa es hermosa...de punta a punta!!! por eso hay que quererla con todas las palabras!!!
Felicitaciones por la página. Nos abrió la mente andar por todos lados con Bety y Eduardo. La veo a ella, pasar, lenta, jubilada; a el lo recuerdo; se fué, solo, buscando yuyos, temblando.
Bellísimo tu texto...me encantó leerlo....y qué conocimiento botánico! A mí también me encantan esos paisajes y nunca entiendo el aburrimiento de la gente cuando viaja por lugares así.....somos afortunados de poder ver lo que ellos no. Besos y gracias por tu visita.
Gracias por tu visita. No tanto conocimiento, solo de las especies que tenemos acá, eso si, son variadas, en el desierto y también en los bañados del río atuel. Lo que describo es la transición, que es hermosa. Te puedo enviar lo que necesites, de información. Saludos.
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