El día 27 de junio del presente año, algo me pasó, dicen, que se llama ACV, accidente cerebro vascular.
Venía tratandome bastante mal la presión sistólica y diastólica los últimos tiempos, sobre todo este mes frío y seco de junio. Visitas al otorrino.. por una presión en los oidos luego de levantarme de sentado, chillido de los oidos, mediciones de presión bastante altas, en fin, síntomas que aparentemente que algo andaba mal. Visita al cardiólogo, comprobación de esos síntomas, control de la hipertensión el día 26 hasta el 27 a la mañana con un aparato solidario a mi cuerpo. Conclusión: el registro de dicho aparato no dá resultados importantes, de que haya picos de presión, ni de una historia tiempo atrás con problemas graves de esa enfermedad.
Es horrible levantarse, despertarse con los ojos casi pegados, no entender bién lo que pasa, tratar de apagar el maldito televisor y no poder, comenzar a hablar y no poder terminar las frases. Ver que los demás repiten las palabras, porque deducen que no comprendo lo que dicen. Seguir diciendo la primera parte de las frases. Tranquilidad, pero interiormente la presión seguro siguió levantando hasta límites temerarios.
Luego, la guardia de una clínica, haciéndose atender casi a la fuerza. Comprimidos, suero, arcadas, inyeciones, vómitos de bilis, somnoliencia. A las horas, silla de ruedas hasta una habitación para quedarse internado, sintiendome ya bastante mejor. En realidad no entendía bién que me pasaba, pero si que me sentía bastante bién, nada que ver con unas horas antes, y que estaba acompañado por personas queridas. Una especialmente.
Luego del alta, vinieron la tomografía computada, ecodoppler de los vasos sanguíneos del cuello, resonancia nuclear magnética del cerebro. Todo casi normal, ni secuelas del famoso y popular accidente cerebro vascular, que usualmente suele dejar recuerdos físicos.
Pero acá viene lo más jugoso de todo este asunto: los controles de presión arterial y las famosas dietas. Hoy, 10 de agosto de 2009, 43 días después del episodio, puedo decir que tengo la presión estabilizada, los datos varían entre casi 130 como máximo y 62 como mínimo. Y hubo solo una pequeña variación en los comprimidos que tomaba antes. He bajado algunos kilogramos, y lo más importante que me siento bién, comiendo totalmente en forma distinta, menos y ahora siempre sano.

Entre varias alegrías y vivencias hermosas, la visita de un amigo entrañable, que hacía rato no veía, el 28 de julio de 2009. Bujone. Esta vez inmortalizado por un historietista meticuloso. Gracias Martín ...
1 comentario:
Renegado, vos bien sabés que las cosas no suceden por casualidad, sino por "causalidad".La Vida nos va dando avisos en forma contínua, que nosotros con el correr diario por todo,no nos damos cuenta o no nos queremos dar cuenta, también.Y esos avisos nos lo da , la mayoria de las veces a traves de nuestro cuerpo, que tbien muchas veces lo ignoramos.Esta vez te avisó de una forma totalmente distinta,Si o Si, tenías que verlo. Pero acá tambien está lo maravilloso de la Vida, te da una nueva oportunidad,(que otras personas no la han tenido),de cambiar lo que necesites para vivir cada día mejor y feliz, como vos decís. Pero ante todo,pienso yo, es ser Sincero con vos mismo,amarte vos, cuidarte vos, asi irás logrando todo eso que anhelas en tu vida personal. Si no nos aceptamos y queremos nosotros mismos, quiën lo va a hacer? y también dificilmente podremos ser felices con otras personas.Has sido tocado con "la varita mágica", eres un elegido, con mucha "protección".Te felicito por tu compromiso, tu sinceridad y constancia para con Vos!!!Sé que no es fácil, pero tampoco imposible. "Sin prisa, pero sin pausa".Habemos muchas personas que estamos junto a vos,acompañándote y por qué no, ayudándonos????
Publicar un comentario