martes, 7 de octubre de 2008

La bajada del Rahué




2005 bajada interminable, ya transitada mucho tiempo antes, pero de la parte de atrás de una camioneta, con recuerdos nítidos, de paisajes hermosos, prometedores. Semejante camino y pendientes interminables para llegar a algo líquido, muy transparente, el río Aluminé. Bajada del Rahué. Ruta provincial 46, Espinazo del Zorro. Río Quillén, y el mismo lago, agua de miel. Estancia Pulmarí, lugar de Araucarias, truchas, arroyos, pero tierra uzurpada. Bosque de Araucarias, arroyos, riachos, ríos transparentes custodiados por mimbres infranqueables. La soledad de las piedras enormes, algún pehuén solitario, la balsa gigante y frágil con la promesa del pique de una arco iris. "...piñón , fruto maduro, mi instinto me llevó a vivir de vos... piñonero de la tierra del pehuén...." dice un poeta del paraíso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Experiencia inolvidable.Silenciosa.Todos los sentidos eran pocos, para captar, cada segundo de ese paisaje, intrépido, insinuante, perfumado, retador,sinuoso, arrogante.Desde alli abajo nos observaban las copas de los árboles.Nosotros en silencio, disfrutando todo, desde el silencio hasta la complicidad de sentir, ese no se qué....en el estómago...pero seguros, porque el volante iba en buenas manos, tranquilas, seguras.Algo para no olvidar jamás," por todo"!!!!!!